Ser Maratonista

Desde niña me gustó mucho hacer deporte, lamentablemente en el pueblo donde crecí (Santa María de la Paz, Zacatecas) no se fomentaba mucho y tampoco fue una prioridad para mi familia buscarme un espacio donde yo pudiera desenvolverme.

Los años pasaron, yo me dediqué a estudiar y a criar a mis cuatro hijos. Fui ganando algunos kilos y sinceramente se me hacía imposible bajarlos, intenté hacer varias dietas pero ninguna funcionaba pues no lograba ser disciplinada con mi alimentación. En diciembre de 2013 me fui de vacaciones y me llevé algunos libros para aprovechar mi tiempo libre, entre esos me llevé Divina de Francois Mallet- Joris éste me inspiró a darle un giro a mi vida puesto que es un libro que pone en tela de juicio a los regímenes alimenticios y lo que comunicamos a través de nuestra imagen. Regresé de mis vacaciones, me inscribí en un gimnasio, tenía algunos meses asistiendo todos los días, fui adquiriendo condición poco a poco y cierto domingo que fui al parque a trotar un poco, me encontré a Ramoncito, un extraordinario corredor zacatecano que ha corrido aproximadamente 80 maratones, me vio pasar y me dijo:
― Estoy inscribiendo para la carrera Akron que se lleva a cabo en agosto, son 10k de Zacatecas a Guadalupe, es una oportunidad para lograr una excelente marca porque el trayecto es casi todo de bajada.
Yo le contesté: ― Gracias por la invitación pero yo no soy corredora, sólo vengo algunos días a trotar un poco y pienso que no aguantaría 10 kilómetros corriendo.
― ¿cuantas vueltas le das al parque?― Le doy dos o tres vueltas, cada vuelta son 5 kilómetros. Por supuesto que puedes correr 10k, además hay gente que va caminando, incluso llevan a sus niños en carriolas porque una carrera es una fiesta. ―La verdad no traigo dinero, no acostumbro traer dinero cuando vengo a correr.―No te preocupes, te inscribo y me pagas la siguiente semana.

Así fue como comencé a correr. La carrera Akron 2014 fue oficialmente mi primera carrera con una marca de 54´ a partir de ahí seguí corriendo, me integré a un equipo: RUN FORREST RUN, fui poco a poco sumando más y más kilómetros.

El año 2015 estuvo lleno de maravillosas experiencias: en junio corrí mi primer medio maratón en Tangamanga, San Luis Potosí, en agosto corrí mi primer maratón en la CDMX, en septiembre participé, primero a nivel estatal y luego nacional, en la carrera del ISSSTE en Tepic, Nayarit y luego vinieron otras carreras y otros medios maratones como el de La plata, en Zacatecas.

En octubre, en el maratón de Aguascalientes tuve una lesión muy grave que me impidió correr por varios meses, lo cual emocionalmente me afectó bastante puesto que llegué a pensar que no volvería a correr.

Fue hasta marzo de 2016 que empecé a entrenar, no me duró mucho el gusto porque a las pocas semanas me contagié de influeza y de las complicaciones que eso conlleva, es decir tuve pulmonía y dicha enfermedad me dejó muy dañados los pulmones y los bronquios. Una vez medianamente recuperada y pese a todo pronóstico, comencé a entrenar. Nunca me di por vencida, aunque los médicos me dijeron que pasarían muchos meses, incluso años para rehabilitar mis pulmones. No atendí las indicaciones médicas y me inscribí al maratón de Aguascalientes, el cual disfruté al máximo aunque algunas personas me decían que no iba a poder con ese maratón, logré terminarlo con un tiempo de 4:29hrs y en óptimacondición física lo cual me motivó a inscribirme al maratón de Los Ángeles, California. Mi estado de salud se fue complicando, cada vez era más delicado hasta que me realizaron una tomografía y resultó que tenía el tabique desviado. En enero me practicaron la cirugía, estuve varias semanas en recuperación y prácticamente sin entrenar me fui a cumplir mi sueño de correr mi primer maratón internacional el pasado 19 de marzo. Lo que yo pretendo decir es que los limites los marca uno mismo y lo que uno se propone se puede lograr, sortear adversidades y salir avante me ha caracterizado a lo largo de mi vida.

Jamás pensé que yo, madre de cuatro hijos, podría llegar a ser maratonista. Esto ha sido para mí un sueño hecho realidad. Hasta el momento llevo tres maratones y cada uno ha tenido una magia diferente, sin embargo existen sentimientos comunes, por ejemplo cuando te encuentras a punto de salir a correr se experimenta mucho miedo y nerviosismo, es como si te fueras a enfrentar a un monstruo pero de 42.195 Kilómetros. En los primeros minutos se vive una agradable agitación al sentir el aire frio de la mañana rosando tus mejillas. Después de haber corrido 30K comienza lo más difícil, significa enfrentarse consigo mismo, ser fuerte, soportar el dolor y controlar la menta pues no puedes claudicar a sólo 12K de llegar al final; llegar a la meta ha significado para mi alcanzar la gloria, es un momento donde descubres que eres fuerte, capaz de cumplir todos los retos que te propongas.

Correr un maratón significa para mí una analogía con la vida misma puesto que nuestro camino está lleno de alegrías y satisfacciones pero también de sinsaboresen donde se requiere nuestro valor y nuestra voluntad para sortear todas las vicisitudes y discordancias que se nos presentan. Después de tan gratificantes experiencias, descubrí que no se nace siendo corredor, los kilómetros se van sumando poco a poco, con empeño y perseverancia. Concluyo con un proverbio que dice: “La gota de agua perfora la roca… no por su fuerza, sino por su constancia”.